Quienes Somos
 Editorial
 Premios Recibidos
 19 Años en Acción
 Ultima Tapa
 Distribución
 Propuestas
 Anunciantes
 Interes General
 Almagro
 Boedo
 Caballito
 Flores
 P. Chacabuco
 P. Patricios
 Pompeya
 San Cristóbal
 Comisarías
 Bomberos
 Hospitales
 Emergencias
 Farmacias
 CGP
 Consulados
 Embajadas
 Trenes y Subtes
 Aguas Argentinas
 Entes Regulatorios
 Edenor
 Edesur
 Metrogas
 Telecom y Telefonía
 Registros Civiles
 Registro Industrial
 Registros Propiedad
 Registros Sociales
 Mascotas
 Bolsa de Trabajo
 El tiempo
 Web Mail
 Guia Telefónica
 Horóscopo
 Postales y Chistes
 Chequeo Virus Online
     
     
     
Contáctenos
 
 UN "PALACIO PARA ESCUELA" "SORBONA  DE LA EDUCACION PRIMARIA"
Existe un espacio físico en el porteño barrio de Parque de los Patricios en el que se yergue un Palacio para escuela. La historia nos devela que desde mucho antes de su existencia esa geografía fue un Edén para los niños que la habitaron. También lo fue para los pibes del barrio que supieron reír y jugar, alimentarse y aprender.
La parcela perteneció a la quinta de la familia Moreno y allí vivió e ideó parte de su obra el que después sería un extraordinario hombre de ciencia, Francisco Pascasio Moreno (1851-1919), el famoso Perito, quién además fue un hombre generoso que protegió a la niñez abandonada y desprotegida de su barrio. En esa quinta concibió su "Obra de la Patria" germen que después, como "Escuelas Patrias", se esparciría por los barrios del sur. Inicialmente instaló un aula, una cocina y comedor y dio instrucción y albergue a los pibes carenciados que vivían en las proximidades de la quema de basura, en el célebre "barrio de las ranas". También , y predestinadamente o no, se levanta sobre esos terrenos la maternidad "Ramón Sardá", a la que alguien definió como "la máquina de hacer bebés" por ser este establecimiento sanitario el lugar de la Argentina donde se producen más alumbramientos.
Curiosas vueltas de la historia hacen que este espacio sea recurrente si de la niñez se trata, ya que otro argentino, Félix Fernando Bernasconi (1860-1914), insigne y generoso filántropo, quién al legar la mayor parte de su fortuna al Consejo Nacional de Educación con el propósito de edificar un auténtico palacio para escuela, dejaría allí también su impronta, porque su divina inspiración le hace vivir en el recuerdo de miles de niños a los que les abrió las puertas a un futuro mejor.
El objetivo de dar cumplimiento a la voluntad del donante, que dejó plena libertad al referido Consejo, beneficiario del legado, para elegir el lugar para el emplazamiento y el diseño arquitectónico edilicio, llevó a las autoridades educativas a adquirir, en 1918, el terreno amplio y alto, en forma de meseta, delimitado por las calles Catamarca, Rondeau, Esteban de Luca y Progreso (luego Pedro Echagüe y hoy Cátulo Castillo), fracción de la quinta de la familia Moreno, habiendo elegido el proyecto del arquitecto Juan Waldrorp (hijo).
Así, con elevado criterio pedagógico y social, las autoridades decidieron erigir el palacio para escuela en una barriada fabril y carenciada de la ciudad. El 26 de septiembre de 1921 se colocó la piedra fundamental del Instituto Félix Fernando Bernasconi. La ceremonia tuvo como padrinos al presidente de la nación, Dr. Hipólito Yrigoyen y a la señora Dalmira Cantilo de Gallardo. El presidente del Consejo Nacional de Educación, Dr. Angel Gallardo, en emotiva alocución hizo votos porque las nuevas y felices generaciones que se eduquen en este bello e higiénico palacio sean obreros eficaces y entusiastas en la gran obra del perfeccionamiento moral y material de nuestra patria.
Aquí empezó a concretarse el sueño del emprendedor industrial Bernasconi, que habiendo amasado una enorme fortuna permitió concebir en su testamento el palacio para escuela, hecho que iba a visualizarse en abril de 1929, en un macizo edilicio estéticamente agradable, inspirado en el estilo florentino, con influencias clásicas, que muestra una perfecta armonía y simetría, se lo observe de donde se lo observe, a pesar de que su frente se extiende a lo largo de 140 metros. Una torre corona su fachada principal, en la intersección de las calles 15 de Noviembre y Catamarca, donde un reloj carillón hizo oír por décadas su melódico mensaje a todo Parque de los Patricios. Dos obras de arte flanquean esa entrada principal, grupos escultóricos con simbolismos mitológicos griegos, obra del argentino Alberto Lagos. El arquitecto Juan Waldrorp (hijo) describió en su proyecto las amplias galerías de circulación con forma de recova, los patios centrales de 1200m2 cada uno, las piletas de natación equipadas con cañerías de agua caliente y los talleres de educación industrial (para varones) y economía doméstica (para las niñas). El primer piso alto, o piso principal, fue destinado a la educación científica, comercial y social, disponiendo además del espectacular salón de actos, ubicado en el centro del edificio, con 370 butacas, un piano 3/4 cola, equipo de sonido profesional e iluminación escénica; el complejo museológico integrado por los museo Geográfico "Dr. Juan B. Terán", con ocho salas que atesoran valiosos testimonios de la geografía y la historia argentina y el Museo de Ciencias Naturales "Dr. Angel Gallardo", con ejemplares de la flora y la fauna de nuestro país, que forman parte del inestimable patrimonio del Instituto, significando ponerse en contacto con al extraordinaria labor realizada durante casi dos décadas por Rosario Vera Peñaloza (1873-1950), la llamada "Maestra de la Patria", con su concepción del "Museo Argentino para la escuela primaria"; las bibliotecas pobladas de volúmenes que involucran las más diversas temáticas; la sala del paisaje argentino y las obras de arte que el Instituto guarda en su interior y en los jardines de un inestimable valor por la belleza que transmiten para el ser argentino.
Los dos pisos superiores fueron destinados para la educación primaria, a un lado, con entrada por Cátulo Castillo, la escuela de varones, y al otro, con entrada por Rondeau, la de niñas.
El 6 de julio de 1931 se aprueba el proyecto presentado por el Dr. Guillermo Correa, vocal del Consejo Nacional de Educación, que define al Instituto "Felix Fernando Bernasconi", como "un establecimiento modelo para todas las escuelas del país, especie de "Sorbona" de la enseñanza primaria, cuyas aulas, patios, salones y museos, sirvieran como un gran centro de formación docente y un auténtico laboratorio pedagógico donde pudieran probarse y calibrarse las más modernas técnicas educativas"
La conducción del Instituto, desde su creación hasta nuestros días, muestra un listado de directores/directoras generales que supieron darle el perfil de excelencia deseado para toda la enseñanza argentina, como homenaje a todos ellos destacaremos a una maestra de varias generaciones que concebía a la educación solo a través del afecto, nos referimos a Martha A. Salotti, quién ocupando todos los niveles del escalafón docente llegó a dirigir el Instituto en el periodo 1958-1964. El Instituto fue creciando y a través de los años quedaron conformadas dentro del mismo las siguientes estructuras:
Escuelas: Nº 1 "Carlos Saavedra Lamas"; Nº 2, "Dr. Rafael Bielsa"; Nº 3, "Dr,. Angel Golfarín"; Nº 4 "Enrique Banch" ; Jardín de Infantes Nº 1; Escuela de Coro y Orquesta "Athos Palma", Escuela de adultos Nº 2; Bibliotecas: Joaquín V. González, Enrique Banch y de literatura infantil; Centro de orientación vocacional y educativa, consultorio médico, y departamentos de educación complementaria (computación, artes visuales, etc.)
En la actualidad ejerce la dirección del Instituto la Profesora Uequín
Prof. Rubén D. Julio Camillozzi
Pte. Junta de Est. Históricos de Parque de los Patricios
 
   
    
   
  >>>Volver