Debe
saberse que la historia del club San Lorenzo
de Almagro está estrechamente ligada
a la vida socio cultural de estas barriadas,
no sólo del actual barrio de Boedo
sino también de aquellos territorios
que conforman, entre otros, Parque Chacabuco,
Nueva Pompeya o Almagro.
El
fútbol, en aquella década
inicial del siglo XX, fue el disparador
de una pasión que muy pronto legitimó
una muchedumbre ansiosa de participar -como
actora o espectadora- de este nuevo juego
practicado inicialmente por aquellos estudiantes
concurrentes a colegios ingleses. De tal
forma clubes juveniles, nacidos en una calle
de barrio o en potrero ubicado en los aledaños
de Buenos Aires, fueron dando forma a instituciones
que, con el tiempo, quedaron profundamente
arraigadas en el sentimiento local.
Casi
paralelamente, una música si se quiere
también nueva comenzaba a popularizarse
en los arrabales porteños para llegar
en pocos años no solo al centro de
la ciudad, sino cruzar los mares y ganar
la simpatía de públicos europeos.
El tango.
Y
entre los primeros cultores, ejecutantes
y compositores de aquellos tiempos estuvo
un hombre que, si bien nació en 1880
en el barrio de Palermo, en el hogar de
un inmigrante italiano y una mujer argentina,
siendo muy pequeño llegó a
Boedo, donde concurrió a la escuela
primaria, conoció las primeras letras
y seguramente los primeros compases, oídos
en el bandoneón de su padre. Nos
referimos a Juan Maglio, conocido muy pronto
como "Pacho". Juan Maglio se convirtió
en pocos años en figura relevante.
Los lectores recordarán sin duda
sus composiciones más famosas: Armenonveille,
Royal Pigall, Sábado Inglés.
De esa familia de
músicos, donde también su
hermano Carlos se destacaba como interprete
y compositor, creador de los tangos Quilmes
y La Paternal, nació un hijo que
llevó su mismo nombre, Juan, que
heredó sin ninguna duda el fervor
por el tango porteño, pero que encarriló
su vida desde chico por la otra pasión
popular: el fútbol.
Una sucinta
biografía publicada en su momento
por la revista El Ciclón, que dirigió
durante tanto años don Pedro Guercio,
el sombrerero periodista, nos habla de los
inicios futbolísticos de Juan Maglio
hijo en el club Palermo, integrando los
equipos de cuarta y quinta. Paso luego a
Vélez Sarsfield en 1916, años
de su ascenso a primera, debutando en un
partido con Independiente. Los años
20 lo vieron vistiendo la casaca de Nueva
Chicago, incorporándose a Almagro
dos años más tarde. Fue por
fin en 1923 que llega a San Lorenzo, integrando
la delantera formada por Carricaberry, Acosta,
Valente, Maglio y Foresto. Durante su permanencia
en San Lorenzo de Almagro fue varias veces
internacional.
La crisis
del fútbol argentino lo llevó,
junto a Luis Monti, a Italia, siendo compañero
de Cesarini y Orsi en el Juventus de aquel
país. Pero no vamos a introducirnos
demasiado en el tema futbolístico,
especialidad de ustedes ya que seguramente
tendrán registrados en sus archivos
con muchos más detalles, la campaña
de este inolvidable valor del fútbol
argentino.
Volviendo
al tema musical, voy a recordar que abandonada
su carrera deportiva, Juan Maglio, hijo,
que por los 40 supo vivir en Directorio
2708, hizo valer su herencia tanguera y,
siguiendo los pasos de Pacho, su padre,
se dedicó por entero a esta otra
pasión popular, el tango. Bandoneonista
eximio, formó su propia orquesta
y con ella se presentó en varias
oportunidades en los recordados bailes de
carnaval organizados por San Lorenzo de
Almagro. Maglio supo actuar en salones bailables
y en programas radiales. Maglio( h) compuso
dos temas: Un tango que denomino "Pebeta"
registrado SADAIC en texto manuscrito y
otro que tituló A vos quería
verte, con música compartida con
José Servidio y letra de Reinaldo
Yiso.
Maglio falleció el
3 de mayo de 1964.
Especial para www.nuevociclo.com.ar
junio de 2009
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
Más
noticias
|