|
|
| |
CONTINÚA LA LOCURA DE LOS CONDUCTORES
SAN JUAN Y CASTRO BARROS, ESQUINA FATAL
|
|
|
|
| |
Solo
un estado de inconciencia cercano a la demencia
afectando en forma colectiva a los conductores,
podría, si bien no justificar, por
lo menos entender lo que sigue sucediendo
diariamente en calles y rutas de nuestro país.
Esta mañana, a plena luz de día,
una de las esquinas más peligrosas
de Boedo, la intersección de Castro
Barros y Av. San Juan, fue escenario de otro
violento accidente de tránsito. Un
camión de gran porte impactó
primero sobre un automóvil particular
y un ómnibus de la línea 88
que venía detrás del camión
lo embistió violentamente. Resultado:
21 heridos, uno de ellos el conductor del
camión y los restantes pasajeros del
vehículo de transporte.
Los lectores
de Nuevo Ciclo, conocen de
nuestra constante preocupación por
las secuelas dolorosas de estos hechos y también
de los permanentes llamados a las autoridades
públicas para que se implementen las
medidas de control y penalidades que permitan
bajar los índices de siniestralidad
que registra el país. Parecería
que, como resultado de las más de 300
muertes que sucedieron en el pasado mes de
enero, finalmente los funcionarios de todos
los niveles y lugares advirtieron lo que venía
ocurriendo ante sus ojos desde hace años
y entonces las declaraciones sobre proyectos
han llenado páginas enteras de diarios,
de espacios televisivos y notas en todo medio
de comunicación. Algunas medidas ya
habían sido tomadas en la ciudad, como
la sanción –en la última
sesión del mes de diciembre de 2006,
de la obligatoriedad de la verificación
anual a los automotores de todo tipo, que
aún resta poner en práctica,
con la licitación para los talleres
autorizados, elección de los mismos,
y todo aquello que administrativamente deberá
organizarse. Total: que en la práctica
pasarán no menos de seis meses más
antes de la entrada en vigencia de la nueva
ley. Mientras tanto, el personal policial
sigue labrando contravenciones desde sombreados
lugares en las aceras públicas, apuntando
en especial contra los que infringen las ordenanzas
de estacionamiento. Pero aún en la
noche de ayer hemos visto, con nuestros propios
ojos, como un ciclista circulaba de contramano
por la calle Colombres, pasado al lado de
un vehículo policial estacionado en
la intersección con Cochabamba, sin
que nada ocurriera. Ese ciclista podía
ser el causante de un accidente quizá,
en la próxima esquina.
Urge entonces
que la ciudadanía exija a sus autoridades,
en cualquier punto del país, que se
legisle rápidamente al respecto. Las
ocho mil vidas que hemos de perder este año
a causa de los accidentes que ocurrirán
de aquí a diciembre, como las decenas
de miles de personas que sufrirán también
las secuelas, merecen ser tenidas en cuenta.
Es-creemos- la más importante deuda
que tiene el país con sus habitantes.
|
|
|
| |
|
|
|
|
|