Hace
casi sesenta años el autor y compositor
Luís Rubinstein daba a conocer un
tango que estrenaría la recordada
cancionista Mercedes Simone por Radio Belgrano,
obteniendo muy pronto el favor popular
Su título: Charlemos.
No vamos a
transcribir su letra, ya que los sabuesos
de SADAIC rastrean permanentemente la Red,
tratando de encontrar, como las oficinas
de recaudación de impuestos de cualquier
gobierno, nuevos aportantes aún cuando
nadie hubiera ganado dinero con la simple
mención de un tramo de la letra,
o la exhibición de una partitura.
Pero en este
caso, la anécdota es que los primeros
versos de la luego popular canción
ofrecían un número telefónico
que correspondía al supuesto domicilio
de una agraciada niña llamada Renée.
El tema fue que ese numero telefónico
que consigno el autor inocentemente, correspondía
en la realidad a la oficina de Informes
de la Dirección del Ferrocarril Central
Córdoba, que debido a la infinidad
de llamados que recibían y que colapsaban
la línea, estuvieron dispuestos a
iniciar juicio al Luís Rubinstein.
¿Y cual era
el singular número que atraía
la atención de los varones de la
época, que pensaban hablar con la
citada Renée:: “Retiro setenta
once” como titulamos la nota.
Todo el mundo
quería hablar con la misteriosa Renée,
pero al conocer que no se encontraba desviaban
su atención, tratando de conquistar
a la telefonista en turno.. Mientras más
se popularizaban los versos de Charlemos,
más se agudizaba el problema en la
oficina del ferrocarril, pues miles de personas
Para más el protagonista de la historia
tanguera era ciego y, obviamente, despertaba
simpatía por lo doloroso de su situación.
– No puedo verle – le dice.
Soy ciego ¡como quisiera amarla!
En un intento
por solucionar el problema se pensó
en primer momento en cambiar el verso del
tango, modificando el número telefónico,
pero al parecer Rubinstein, aduciendo que
era un autor con más de 500 0bras
publicadas no lo aceptaba.
La revista
de entonces Tic Tac, en su número
13, del 20 de febrero de 1941 desplegaba
un importante nota con una no menos importante
y bella fotografía de Mercedes Simone.
En esos tiempos
el litigio no había finalizado, pero
se esperaba un final feliz.
No hemos investigado el caso desde el punto
de vista judicial, si podemos decir que
en la red de Internet pueden encontrarse
dos versiones distintas de Charlemos. en:
http://hjg.com.ar/tangos/letras_15html
En
la primera de ellas se encuentra la letra
tal el original escrito por Luís
Rubinstein, pero, he aquí, que en
la segunda referencia, ¿Retiro sesenta
once? fue reemplazado por
¿Belgrano sesenta once? , mientras
que – contrariamente – en la
primera de las versiones lo que se cambia
es el nombre de la dama, que no es Renée
sino Esther, mientras que en ¿Belgrano
sesenta once?, la protagonista es Esther.
En
todas las versiones grabadas que hemos escuchado
por Internet, interpretaciones de Ignacio
Corsini, Carlos Di Sarli, se canta como
“Belgrano 60 11” y la protagonista
es Renée.. algo debe haber ocurrido
en el medio de la disputa, que prometemos
averiguar.
Mientras tanto,
sin duda una “perlita” en la
historia de nuestra canción ciudadana.
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