Hemos
iniciado un intercambio de noticias y notas
de interés con la revista GENTE LATINOAMERICANA,
que dirige el periodista Sr. Gil Sztejman,
que se edita mensualmente en BeerSheva,
una de las mas importantes ciudades de Israel,
que recibió, a partir de la crisis
argentina de principios de siglo, un número
significativo de familias argentinas, ofreciéndoles
oportunidades de trabajo, servicios asistenciales
e inclusión social. El desarraigo
no ha sido fácil para esos miles
de compatriotas que dejaron en Buenos Aires
y en otros puntos de nuestra geografía
muchísimos afectos de familiares
y amigos.
En ese grupo
de exilados forzosos se encuentra Néstor
Katzuni y su esposa Haydé, ex habitantes
de Boedo, vecindario al que continúan
queriendo, manteniendo permanente comunicación
con sus amigos porteños.
Haydé
Katzuni, docente de profesión, por
su perfecto dominio del idioma desarrolla
su actividad profesional enseñando
a niños africanos residentes en aquella
ciudad. Roberto Katzuni se ha volcado también
a las actividades comunitarias y es un activo
colaborador del grupo editor de la publicación
citada. Precisamente de la edición
de enero de Gente Latinoamericana, de entre
sus muchas notas de interés hemos
seleccionado la que transcribimos a continuación,
que es un análisis de la situación
política y económica de aquel
país, con notables semejantes con
nuestro presente. Solamente cambiando algunas
palabras de interés local y reemplazándolas
por las que tomemos de similar significado
de nuestra realidad, tendremos también
un análisis de actualidad sobre la
República Argentina.
Aníbal Lomba
Secretario de Redacción Periódico
Nuevo Ciclo
gente latinoamericana
Nuevas
vueltas de tuerca
No existe en nuestra sociedad una injusticia
más grande que la pérdida
del valor adquisitivo que se produce, casi
a diario, en los salarios y pensiones
mínimas.
El gobierno
impulsa aumentos drásticos en el
costo de los servicios públicos,
que además son monopólicos
y de administración dudosa.
Esto, mientras no exista una contrapartida
lógica, significa ni más ni
menos que una pérdida de calidad
de vida de los más desposeídos.
Es así que jubilados, pensionados
y los asalariados más humildes ven
como nuevamente el gobierno mete sus manos
en los magros ingresos que perciben.
Entendemos
la necesidad de administrar mejor los insumos
críticos como el agua y la energía,
por ejemplo, pero siempre los perjudicados
son los
humildes.
¿Las administraciones
no tienen nada que ajustar?
Despilfarros y mala administración
¿son acaso incuestionables?
El costo del
agua de 2,30 (precio de costo) a 10 shekel
el metro cúbico (precio de venta)
¿No resulta exagerado? (En Argentina
podríamos referirnos al costo de
la electricidad y hablar de pesos en lugar
de shekel)
Bajemos a
una realidad lógica, la voracidad
del Estado en los precios de venta del agua,
castigando por igual a quienes consumen
lógicamente o a quienes la despilfarran,
no parece justo.
El aumento del costo de vida no refleja
la realidad tampoco en las góndolas
de los supermercados.
Los productos aumentan en pequeños
porcentajes, pero la cotidianeidad de estos
incrementos hace que la acumulación
de centavos se transforme en cientos de
shekel a fin del mes.
¿Esto
tampoco se observa, o es que a nadie le
importa?
Sin duda alguna
el Gobierno, que permanece insensible a
estos hechos, está perdiendo de vista
sus obligaciones para con los habitantes
de menores recursos.
Los ciudadanos
debemos entonces tomar debida nota de quiénes
nos protegen o nos ignoran y, llegado el
momento, hacer presión sobre los
políticos con la única herramienta
válida que poseemos: EL VOTO.
No resulta
práctico ni lógico votar por
una camiseta política que se ponga
cualquier candidato. Es más lógico
votar por aquel cuyos antecedentes dicen
que no nos defraudará.
Aprenda el pueblo a votar.
Roberto Katzuni
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
Más
noticias
|