Si
bien quizá un poco lentamente, es
apreciable en distintos sectores del barrio
un cambio en su fisonomía, que alcanza
tanto a la evidente modernización
de su arquitectura, como en la estética
de sus nuevos comercios y la modificación
de aspectos que hacen a sus espacios públicos,
en especial aceras y calzadas.
En el primero
de los casos, hemos efectuado un completo
relevamiento de las nuevas construcciones,
advirtiendo que no sólo en sus avenidas
más importantes, como Boedo, San
Juan, Independencia, Garay, sino también
en calles más alejadas, típicamente
residenciales, se han ido construyendo viviendas
de dos o tres pisos, restaurando viejos
galpones o edificios anteriormente ocupados
por talleres o fabricas, convirtiéndolos
en modernos lofts Nuevos locales de comercio
instalados muestran instalaciones y salones
decorados, luminosos, cómodos, limpios,
ofreciendo a sus clientes un ambiente grato
que invita a convertirse en clientes. Afortunadamente
varios comerciantes han seguido el ejemplo,
adecuando sus antiguos negocios a este nuevo
concepto estético.
En los típicos
cafés-bares, e incluso en los restaurantes
que en buen número se observan en
las calles del barrio, también sus
propietarios han debido adecuarse a los
gustos de una clientela cada vez más
exigente. Algunos han cedido a este reclamo,
lamentablemente cerrando sus puertas, mientras
se abren nuevos locales que se adecuan a
los gustos de sus parroquianos. Es frecuente
encontrar en las paredes de bares y restaurantes
exposiciones de pinturas, quedando en el
olvido aquellas paredes con pintura descascarada,
manchas de humedad y revoque caídos
que hace unos años eran tarjeta de
identidad de la mayoría de tales
negocios.
Un cambio
substancial se ha producido en el tramo
principal de la Av. Boedo; la reconstrucción
de veredas, el ensanchamiento de las mismas,
la elevación del pavimento en las
bocacalles, ha convertido al trecho que
se extiende desde Av. San Juan a Independencia,
en un verdadero paseo, afeado por el descuido
de unos pocos comerciantes que ocupan con
sus publicidades, exhibición de sus
productos, hasta estacionamiento de motocicletas,
los espacios públicos que han sido
pensados para el mejor disfrute de los vecinos.
También
en perdidos rincones del barrio, siendo
uno de los ejemplos la intersección
de Salcedo y Colombres, el Gobierno de la
Ciudad inició obras para el mejoramiento
de las aceras.
Sin duda los cientos
de nuevas familias que se afincarán
en estos vecindarios, ocupando las decenas
de edificios en altura cuya construcción
finalizó recientemente o que están
en curso, obligarán a continuar con
el mejoramiento y la actualización
de la estructura de servicios públicos.
La deseada plaza de Boedo, ya es prácticamente
un hecho puesto que se ha iniciado la demolición
de los viejos galpones existentes en el
predio de Sánchez de Loria y Carlos
Calvo; la plazoleta Mario Abel Amaya, ubicada
en Constitución y Boedo está
siendo totalmente restaurada, como lo fue
la plaza Martín Fierro, que si bien
está unas cuadras fuera del barrio,
fue hasta ahora el paseo obligado de mamás
y abuelas con los niños, residentes
en nuestro barrio de Boedo.
Para concluir,
un hecho importante promovido desde el Ministerio
de Cultura del GCBA, a cargo del Ing. Lombardi:
Boedo fue incluido en el esquema turístico
de la Ciudad, ya puede consultarse en la
red de Internet el sitio Mi Boedo Querible,
donde se encontrarán decenas de lugares
que hacen a la fisonomía de este
barrio, lugares que aún no en todos
los casos se encuentran identificados con
el cartel en rojo que señala al sitio
como “Lugar querible de Boedo”.
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
Más
noticias
|