Casi
nos animaríamos a decir que, salvo
en aquellos círculos literarios dedicados
al estudio de la literatura latinoamericana,
su nombre y su obra era conocida por pocas
personas. Estamos hablando de Manuel Rojas,
una de las principales plumas de la literatura
chilena, no obstante haber nacido en la
ciudad de Buenos Aires y en pleno territorio
de lo que hoy es el barrio de Boedo.
Manuel Rojas
nació en nuestra ciudad en 1896,
hijo de padres chilenos. Esta circunstancia
motivó que a los cuatro años
se trasladara a Chile llevado por sus progenitores.
Muerto su padre al año siguiente
(1901) regresa a Buenos Aires con su madre
en 1903. Estudió hasta los 11 años.
A los 16 cruza la cordillera de los Andes
para regresar nuevamente a la Argentina
en 1921. Su vida tuvo una gran similitud
con la de nuestro Elías Castelnuovo.
Ejerció toda clase de oficios no
dejando nunca de leer y cultivar su espíritu.
Desde muy temprana edad comenzó a
escribir cuentos, fue luego periodista,
formando parte de la Generación de
1927, cultivando el superrealismo como forma
narrativa. Viajante incansable recorrió
Europa, Sudamérica y Oriente. Por
su obra obtuvo el Premio Nacional de Literatura
de Chile en 1957.
En la Argentina publicó sus primeros
trabajos en la revista Caras y Caretas y
un cuento suyo,”Laguna” enviado
al concurso del periódico La Montaña,
cuyo suplemento literario dirigía
Pedro Calou, obtuvo el segundo premio y
una recompensa de $ 100,00. Es el mismo
concurso que terminó consagrando,
entre otras, las plumas jóvenes de
Álvaro Yunque y Elías Castelnuovo
y originó posteriormente el Grupo
Boedo.
Manuel Rojas
cursó parte de sus estudios primarios
en la entonces Escuela Nº 8, del Consejo
Escolar 11, conocida como la “Escuela
de Campero”, por el apellido de su
director, el maestro Andrés Carlos
Campero, que la dirigía desde su
fundación, en 1898. Nos referimos
a la actual Escuela Nº 22, del Distrito
Escolar 6º “Martina Silva de
Gurruchaga”, ubicada en la Av. Boedo
657.
Para esa época, el futuro escritor
y su madre vivían en una casa ubicada
en la calle Colombres, a pocas cuadras del
colegio.
Rojas volvió
a Buenos Aires en varias oportunidades,
enviando además colaboraciones al
diario “La Nación”. Si
bien su libro más reconocido fue
y sigue siendo la novela “Hijo de
Ladrón” (1951) su libro autobiográfico
“Imágenes de infancia y adolescencia”
(1983), nos permite entrar en su universo
infantil y juvenil, descubriendo en sus
páginas bellas imágenes del
Almagro de aquel entonces, hoy geografía
de Boedo.
La inquietud
del historiador chileno Arq. Jorge Guerra,
abocado a la investigación de los
aspectos de la vida y obra del Manuel Rojas,
a quién conocimos Internet mediante,
posibilitará la realización
de un homenaje en recuerdo del laureado
maestro de las letras, que realizará
la Embajada de la República de Chile,
con la adhesión de la Junta de Estudios
Históricos del Barrio de Boedo en
la Escuela Martina Silva de Gurruchaga..
En la oportunidad se exhibirán paneles
que mostraran registros fotográficos,
se descubrirá una placa alusiva,
con participación también
de los alumnos del establecimiento escolar.
Un nuevo hecho cultural que se agrega a
la rica historia de Boedo.
www.nuevociclo.com.ar
Producción
Propia
Más
noticias
|