Es
la más antigua de las agrupaciones
murgueras del barrio de Boedo, ya que nació
cerrando la década del 50 del siglo
pasado, como un desprendimiento de otro conjunto
muy popular que, lamentablemente, este año
no estará en los corsos oficiales de
la Capital Federal: Los Dandys de Boedo.
Pocos
años bastaron para que los “cometas”
alcanzaran menta no solo en la barriada sino
en toda la Capital Federal, llegando a tener
un número de integrantes que si bien
ahora es bastante usual, en aquellos años
era atípico, pues superaban las 150
personas.
Nos cuenta
el reconocido Coco Romero en su libro sobre
“La murga porteña”que
Los Cometas impusieron un estilo que estimuló
a las demás murgas a mayores despliegues
musicales y coreográficos. Sin embargo,
como tantos otros grupos sufrieron el desgaste
de los años 70 y 80, hasta -finalmente-
disolverse.
Pero un futuro
promisorio esperaba a Los Cometas de Boedo,
cuya “marca” había quedado
impresa para siempre en muchos de sus integrantes.
Y es hace solo diez años cuando comienza
la segunda época de Los Cometas.
Con el entusiasmo inclaudicable de un personaje
único en el barrio, “Pacha”
(Luis Terlizzi), un tesonero y sencillo
trabajador de poco más de 30 años
en la época, respetado y querido
por cientos de personas vecinas de su barrio,
comienza una ímproba labor tendiente
a reunir nuevamente a algunos de los antiguos
integrantes del grupo, a chicas y muchachos
de esta generación, a compañeros
que aún sentían latir en sus
corazones el inacabable orgullo de ser “murgueros”,
poniendo a disposición de esta refundación
todo su pequeño capital, juntado
peso a peso con esfuerzo propio. Y de su
peculio sale el dinero para comprar los
instrumentos, para adquirir las telas para
los trajes, el pago de las costureras y
tantas otras cosas necesarias para el lucimiento
de la murga. Y gracias a ese esfuerzo económico
pueden integrarse al conjunto muchachos
y muchachas de condición humilde,
a las que solo le pide el entusiasmo de
sus años jóvenes, familias
en la que va inculcando valores de solidaridad,
de respeto mutuo, de orden.
2007 los encontrará
con más de 200 integrantes, la mitad
de ellos adultos, 80 macotas, 50 fantasías.
Con su director de baile”Gareca”;
sus directores de percusión “fiestita”
y “Ramón”, sus directores
de Mascotas, “Fabián”,
“Tamara” e “Irene”,
con “Calambre”, “Chancho”
y Ramón”, dirigiendo las Fantasías,
“Tabi” en el escenario y algunos
nombres que se han quedado en nuestro recuerdo.
Y la charla con
Pacha fue transcurriendo llena de recuerdos.
Con orgullo nos muestra su traje de desfile,
brillante, colorido. Y nos va señalando
el esfuerzo que significa armar el desfile,
pensar en todos los detalles, cuidar su
grupo, asumir su autoridad de líder.
El sábado
3 serán la estrella del Corso de
Boedo I (Av. Boedo). Y allí llegaran
con sus cinco micros, con sus dos camiones
cargados de bebidas frías, alimentos,
ropas, instrumentos, y les seguirán
los 10 a 15 automóviles donde viajan
las “Fantasías”, casi
todos familiares de las “mascotas”.
Y luego seguirán hacia los otros
destinos señalados por la organización.
Junto a Los chiflados de Boedo, en esa noche
inaugural desfilando en Villa Luro, y a
La Gloriosa de Boedo, serán nuestros
mejore embajadores en los más de
treinta corsos organizados en la Ciudad.
¡Arriba Boedo!
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