Cuando en
el atardecer de aquel miércoles 26
de marzo de 2003 Guillermo “Miyagi”
Domínguez, su hermano Mariano y varios
amigos/as estaban evaluando cual había
sido el desempeño de cada uno de
ellos en distintas agrupaciones murgueras
donde actuaron en los carnavales de ese
año, apareció de pronto una
idea que muy pronto se convertiría
en “leitmotiv” de próximos
encuentros y retornaría una y otra
vez en las conversaciones del grupo ya ampliado
con familiares y nuevos amigos. Surgía
la intención de iniciar un camino
propio en el espacio murguero de Buenos
Aires y constituir una nueva agrupación
en la cual pudieran desarrollar sus ideas,
su propia creatividad.
Así
fue como ese 23 de marzo de 2006 , como
lo fuera el 1º de abril de 1908 para
los chicos de Los forzosos de Almagro que
fundaron San Lorenzo de Almagro, quedó
señalado para siempre como el hito
fundacional del nuevo conjunto. Y ¿cuál
habría de ser su nombre? Como en
su momento Monti, Carricaberri o Scaramusso
y demás integrantes de Los Forzosos,
se propusieron varios nombres hasta que
llegó el acuerdo. Si este deseo agazapado,
esta ilusión había nacido
en el anochecer de aquel miércoles,
porque no bautizar al grupo como Centro
Murga Ilusiones de una noche…y alguien
agregó, como para que no queden dudas
de su origen barrial, Made in Boedo Y así,
entre aplausos, risas y algunos vasos de
cerveza, quedó constituido el Centro
Murga Ilusiones de una noche. Y nadie discutió
al “Jefe”, que aquí es
el Director General de la Murga: “Miyagi”,
Guillermo, que había sido el principal
entusiasta de la nueva historia.
Y si bien
el 2004 estaba lejos, había que iniciar
ya el periodo organizativo, puesto que formar
una “murga” al estilo nuestro,
al modo argentino, no es tarea sencilla.
Cita “Coco” Romero en su libro
sobre la murga porteña, una frase
elaborada en sus talleres del “Rojas”:
La murga es: “una vitrola en la cabina
de un Concord; un sentimiento que se baila;
una mariposa de colores sobre un traje gris;
la tierra que zapatea ”
Y había
que pensar en la fiesta, en la amistad,
en el compañerismo, en la unión
de la familia, en los nuevos integrantes,
en los colores que llevarían, en
las coreografías, en las canciones
y…esencialmente en el financiamiento.
Pero todo
se fue superando. El rojo, el negro, el
blanco y el turquesa fueron los colores
de estandartes y sus ropas, Miyagi comenzó
a pensar las letras, Mariano fue designado
el Director de Percusión y poco a
poco los “personajes” llegaron
a superar las setenta personas y en este
2007 más de 80. La mitad de ellos
son adultos, hombres y mujeres casi por
mitades, 25 “mascotas” y luego
los portaestandartes, los dados, fantasías,
etc. 2007 será el cuarto año
de actuación plena.
Por supuesto
los veremos desfilar por la Av. Boedo. No
sabemos aún que días pues
recién el martes se conocerá
el calendario de presentaciones en los distintos
corsos. Lo único que conocemos a
ciencia cierta que el sábado 17 no
estarán saltando y bailando y cantando
por la Av. Boedo, pues ese día tendrán
que viajar hasta el corso de Villa Luro,
ya que allí será la evaluación
que realiza la Comisión de Cultura.
Será el mejor momento para demostrar
la percusión, el vestuario, la fantasía,
el baile y la demostración, la puesta
en escena y las tres canciones base: presentación,
crítica y retirada. Desde Boedo,
les deseamos el mejor de los éxitos.
Y…volviendo
al inicio de esta nota, donde decíamos
que habría que pensar en cambiar
la denominación, nos basamos en que
una ilusión es, para el diccionario
español, una esperanza infundada,
es solo una imagen que no refleja fielmente
la realidad exterior. Es algo que despierta
esperanzas.
Y el “Centro
Murga Ilusiones de una noche”, nacido
en el centro mismo de la popular barriada
de Boedo, ya es algo más que una
ilusión. Es una concreta realidad
que nos regalará durante 8 noches
de febrero, su arte, su tiempo, su amor
al barrio, todo ellos en un desbordante
desfile de alegría, canto, baile
y buen humor.
Como ocurrirá
con otras agrupaciones, los dias 19 y 20
no desfilarán, ya que todos los miembros
mayores trabajan y, por supusto, no pueden
dejar de cumplir con sus obligaciones laborales.