Consejos
para triunfar
Hay que pensar en
todo. Cómo conviene vestirse. Cuándo
hablar y cuándo callarse. Cómo deben
ser las respuestas. Las sugerencias de una experta
en selección de personal.
Aunque parezca un juego de palabras,
preparase para una entrevista laboral es un trabajo
en si mismo. Hay que pensar en todo: cómo
vestirse, cuando conviene expresarse, y hasta
cuándo ha llegado el momento de callarse.
Antes de asistir a la entrevista la persona que
busca empleo debe plantearse y preparar las respuestas
de las preguntas que seguramente le harán.
Llevar respuestas ya pensadas ayuda muchísimo
a la hora de dialogar en forma fluida.
¿Pero cuál es la actitud más
conveniente? Muchas veces las personas tienen
miedo de preguntar o de exponer sus dudas. Está
bien hacerlo, pero no hay que abusar. El selector
habla primero y el candidato debe escuchar y responder.
De todos modos, no hay que entorpecer la entrevista
con interrupciones permanentes; primero hay que
escuchar y después interrogar.
El candidato puede preguntar sobre el horario,
la empresa para la cual fue convocado y la remuneración.
No está mal que interrogue sobre los puntos
que le preocupan porque demuestra interés
sobre el puesto; si no pregunta nada pienso que
no le interés.
Lo fundamental, según recomiendan los consultores,
es mirar al entrevistador a la cara y no adoptar
poses
actitudes que no sea verdaderas. Otro consejo
útil es evitar respuestas escuetas como
"si" o "no". Todas estas sugerencias
tienen que ver con la actitud a tomar frente a
la entrevista, pero además hay otras cuestiones
que deben considerarse cuando uno decide postularse
para un trabajo. Mucha gente piensa que el encuentro
es uno y que en quince minutos se resuelve. Pero
en realidad tiene varias etapas. En la primera,
el consultor intenta conocer al candidato. En
general se le pregunta sobre lo que dice el currículo
o su ficha. Es para generar confianza.
En la segunda parte se lo interroga sobre sus
experiencias laborales; cómo llegó
a cada
empresa y cuales fueron los motivos de sus desvinculaciones;
si hubo conflictos deben estar resueltos.
En la ultima parte, el entrevistador trata de
averiguar qué es lo que la persona espera
para dentro de 5 años, qué tipo
de trabajo le gustaría hacer y cuál
no. También se le puede pedir que defina
tres cualidades primordiales de su persona o cuál
es el principal defecto y qué hace para
solucionarlo.
Pero lo más importante que conviene tener
en cuenta de esta tan ansiada entrevista laboral,
es que el candidato haga una suerte de ensayo
en su casa o frente a algún amigo, para
que las preguntas no lo asusten y no quede mal
parado durante el encuentro.
A un selector no le va a llamar la atención
que haya sido despedido de su anterior trabajo,
pero sí que no sepa por qué lo echaron
o que no pueda contarlo. Igual, aunque es importante
organizar lo que va a decir- el discurso- tampoco
hay que abusar. En la entrevista no es bueno repetir
algo aprendido porque el selector se dará
cuenta y entonces va a empezar a hacer preguntas
para sacarlo del cantito repetido.
Sea cual fuere la situación laboral del
postulante o su experiencia previa lo ideal es
ser respetuoso y lo más natural posible.
Tener en cuenta que el consultor es alguien que
lo esta evaluando para un puesto. No es un amigo
ni un vecino. Quizá la comparación
más cercana sea la figura de un profesor
del secundario.
Vale aclarar que son los más jóvenes,
a veces, los que se confunden frente al selector
y asumen el rol de sabelotodos.
También la imagen es fundamental. No por
casualidad la mayoría de los postulantes
-sobre todo los que atravesarán sus primeras
experiencias- pasan horas frente al espejo tratando
de encontrar la mejor ropa. Quizá para
los hombres sea más sencillo, pero para
las mujeres siempre las opciones son mayores.
Sin embargo, los entrevistadores consultados coinciden
en señalar que conviene ser sobrio y apelar
al buen gusto.
Consejos útiles
1 Espere las preguntas del consultor.
2 Primero escuche; luego exponga sus dudas sobre
horario,condiciones laborales, salarios y beneficios.
3 Cuando hable, mire al consultor a la cara.
4 No adopte poses o actitudes "actuadas".Sea
natural y espontáneo sin ser irrespetuoso.
5 No conteste con monosílabos; sea explícito
y dé detalles.
6 Practique es su casa las respuestas a las preguntas
que seguramente le harán: donde trabajó,
por qué abandonó la empresa, qué
tipo de trabajo le gustaría desempeñar.
7 Vístase de manera sobria pero elegante.
No vaya con jeans gastados ni con buzo de deportes,
ni en minifaldas. Si sus uñas están
largas, córtelas y píntelas en un
tono no muy fuerte.
8 Sea sincero. El consultor tiene oficio y contactos,
y si miente se dará cuenta. |